Las principales bondades de las lámparas de halogenuros metálicos son, sin seguir un orden de relevancia:
- su excelente eficiencia luminosa (elevado flujo luminoso)
- buena reproducción cromática
- su alta de vida nominal
- es una fuente de luz compacta
- opticamente su luz permite muy bien el ajuste de su dirección
- las lámparas de halogenuros metálicos están disponibles en los tres colores de luz: blanco cálido, blanco neutro y blanco de luz diurna
Y entre sus peros podemos encontrar que:
- la reproducción cromática no es constante.
- no se regulan.
- para su funcionamiento, las lámparas de halogenuros metálicos necesitan tanto cebadores como reactancias. Requieren, además, de un período de cebado de unos cuantos minutos y una fase de enfriamiento prolongada, antes de que se puedan encender de nuevo (aunque existen en el mercado algunos modelos que se dejan encender casi inmediatamente de nuevo con la ayuda de unos arrancadores especiales, o en la reactancia electrónica).










